En el archivo fotográfico de la Fundación Pablo VI se conservan varias fotografías que inmortalizan el día de la ceremonia de investidura cardenalicia de Ángel Herrera Oria, en la que recibió el anillo y el título de cardenal de la Iglesia. El acto tuvo lugar el 26 de marzo de 1965 en la capilla Matilde del Palacio Apostólico Vaticano. En algunas de las imágenes el papa Pablo VI y a Ángel Herrera Oria se saludan con afecto, en otras, posan para inmortalizar el momento, requeridos, seguramente, por el protocolo.

Una relación que comienza en febrero de 1952
Ángel Herrera Oria conoció al futuro Pablo VI en febrero de 1952, durante un viaje a Roma cuyo principal motivo era una audiencia con el papa Pío XII, una visita que realizó como parte de una comisión integrada por miembros de la Editorial Católica y de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas. Por aquel entonces el cardenal Montini (futuro Pablo VI) tenía el cargo de sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano.
Ángel Herrera describe así su primer encuentro con Pablo VI en uno de sus artículos, publicado en el segundo tomo de sus obras completas. “Tuve yo mi primera impresión personal y directa con el actual papa Pablo VI en la Embajada de España en Roma. (…) tuve la ocasión de dialogar pausadamente con Juan Bautista Montini (…). La impresión más profunda que me produjo aquella larga entrevista fue la de hallarme en presencia de un hombre espiritual. Y esto ganó mi admiración y mi adhesión personal antes que su conocimiento de los asuntos de España y la lucidez de su mente”. Ángel Herrera vio en él al futuro Papa. “A la muerte de Juan XXIII, yo, como tantos otros, pensé que había llegado la hora de Mons. Montini”.
Un reconocimiento mutuo
La relación entre Ángel Herrera Oria y Pablo VI se caracterizó por el reconocimiento y la admiración mutua. Durante la ceremonia de investidura cardenalicia, Pablo VI defendió su nombramiento como un reconocimiento “a tantos méritos contraídos en el campo del ministerio, de la cultura eclesiástica, en las organizaciones apostólicas y en las variadas instituciones de las que, con vuestro celo e inteligencia —es la historia la que empieza a dar testimonio de ello—, habéis sido ideador, promotor eficaz y valeroso sostenedor”.

La Fundación Pablo VI
El 10 de julio de 1968, Ángel Herrera Oria decidió agrupar todas sus obras educativas en una única institución bajo el nombre de Fundación Pablo VI. Nacía así nuestra fundación y quedaban unidos para la Historia los nombres de los dos prelados.
El trabajo en la Fundación Pablo VI continúa inspirándose en el carisma y magisterio de Ángel Herrera y de San Pablo VI, de búsqueda del diálogo con las distintas realidades de un mundo en cambio permanente y cada vez más polarizado. Sobre la base de la Doctrina Social de la Iglesia, actualizada para responder a los nuevos retos tecnológicos, económicos, políticos, ambientales, sociales y espirituales, nuestra actividad formativa, residencial y de generación de pensamientos e ideas, busca crear también espacios de encuentro y diálogo entre distintas disciplinas y sensibilidades y formar a personas comprometidas.
En definitiva, como pensó nuestro fundador, llevamos la Doctrina Social de la Iglesia a la vida pública. El 29 de mayo, día de San Pablo, es una ocasión para celebrar estos valores que nos sostienen y para renovar nuestro compromiso de hacer de ellos una guía para futuro.
*Este artículo se ha hecho con la colaboración de Gabriela Polak, responsable del archivo de la Fundación Pablo VI




